Jesús Bosque, Miguel Vidal y Guillermo Campo

Cine de montaña

Imagen decorativa

Ficha técnica

  • AÑO: 1954
  • FORMATO: 8 mm, blanco y negro.
  • DURACIÓN: 17'24"
  • GUIÓN LITERARIO: Ramiro Brufau.
  • MONTAJE: José Luis Madre.
  • DIRECCIÓN Y FOTOGRAFÍA: Miguel Vidal.

Virgen del Mallo

Colocación de un pedestal y de una imagen de la Virgen del Mallo en la cumbre del Mallo Pisón en Riglos.

Comentarios de Miguel Vidal:

“En el año 1953, la abuela de casa Pisón me dijo que le habían prometido entronizar a la Virgen en la cima del mallo Pisón pero que nadie lo hacía y yo le dije que trataría de hacerlo yo.

Ella no me creyó, pero yo le vi tanto empeño que le dije: “Esto se hará, se entronizará”. Y al año siguiente, en 1954, reuní al Grupo de Escalada de Montañeros de Aragón (GEMA), entre ellos Ángel López “Cintero”, Jesús Mustienes, Julián Vicente, Rabadá, Navarro, Manolo Bescós, casi todo el GEMA.

Iniciamos los trabajos en 1954 y la Virgen se entronizó en la cima del mallo Pisón. Hubo que transportar material: cemento, arena, agua y depositarlo en la cumbre a base de subir muchísimas veces. Fueron transportados todos los materiales para construir el pilar donde se colocaría la Virgen del Mallo, patrona de Riglos.

Fin de semana tras fin de semana, se fue llevando material. La labor duró casi tres meses con la colaboración de muchos montañeros: Terrer, Paco Ramón, Tartaj... un sin fin de nombres.

Ángel López se las arregló para montar un teleférico, además instaló un teléfono.
Primeramente se subieron los materiales al mallo adyacente y desde allí se montó el teleférico.

En uno de estos transportes, iba yo de director de toda esta maniobra, un saco petate pesaba más de lo estipulado y era que Navarro se había metido dentro del saco y yo pasé un miedo terrible por si se caía el saco, si aguantaría.

Vemos, por ejemplo apañarse a Carmelo Royo y Mustienes que nunca habían manejado nunca una paleta.

Algunos domingos venían montañeros y les decíamos que tenían que subir un litro de agua. Pero arriba llegaba siempre menos, pues la gente se la bebía en la subida.

Llegó el día de la entronización y el tren subió repleto de gente deseosa de presenciar (de lejos) el acto, el apeadero de Riglos estaba recién construido. Subió mucho público.

La imagen de la Virgen fue llevada por Mustienes y Rabadá, subiendo los trescientos veinte y tantos metros de la escalada.

Ya en la cumbre, se puso alrededor una serie de espejos que cuando daba el sol reflejaban.”

Presentaciones y premios

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